Este momento es tuyo.

Agua tibia. Un espejo. Tres minutos.

  1. Respira. Entra el aire por la nariz, despacio. Sale por la boca. Dos veces.
  2. Huele. Abre el frasco y acércalo. Primero llega el geranio. Después, más abajo, el incienso.
  3. Calienta. Toma un poco con la yema de los dedos y frótalo entre las manos hasta que se ablande con tu calor.
  4. Apoya las manos. Lleva las palmas a la cara y déjalas quietas.
  5. Recorre. Del centro hacia afuera, por las mejillas. Sube por la frente. Baja por la mandíbula y el cuello. Lento.
  6. Mírate. Mírate una vez más. Una última respiración.